Villa El Tesoro, un poblado perdido de La Araucanía

No sé si El Tesoro es una villa, un poblado o un lugarejo. Sólo sé que existe y que está bastante retirado de las vías de circulación.

Efectivamente, suele confundírsele con el antiguo fundo Chufquén, que queda ubicado en el camino entre Traiguén y Galvarino, pues se encuentra al interior de la que fuera una gran hacienda con ese nombre. Más directamente en los patios de la antigua estación ferroviaria de Chufquén, que pertenecía al sub ramal Quino Galvarino.

En realidad, estos terrenos quedaron abandonados cuando en los años ‘90 del siglo pasado fueron retiradas las vías y dejó de circular el tren.

Allí comenzó a poblarse esta pequeña villa que no tiene más que una calle sin asfaltar, en la que viven alrededor de 32 familias, según nos informa don Florencio Muñoz Figueroa, cuya esposa, ausente durante nuestra visita, es la presidenta de la junta de vecinos del lugar.

Como símbolo de su pasado ferroviario, los nuevos pobladores, en su mayoría obreros agrícolas que trabajaban en los alrededores, quisieron dejar un testimonio perenne de lo que habían sido esos terrenos y su única calle hasta el momento, la denominaron simplemente “El Riel”.

Don Florencio nos habla algo de la historia y del diario vivir en ese apartado lugar: Aproximadamente en 1993, cuando todavía pasaban algunos trenes de carga por el sector, se creó el proyecto de estos sitios. El primer dirigente fue Juan Pablo Garrido y luego fue presidente don Alfonso Urrea. Entre los logros obtenidos está el pozo profundo de más de treinta metros que abastece de agua a la comunidad; y la sede vecinal, donde en tiempos normales se realizan reuniones y celebraciones sociales. Las casas también fueron un proyecto subsidiado, en el que, como sucede en estos casos, todos aportaron lo que se les exigió para hacer realidad el tema de la vivienda propia.

Calle El Riel, la principal de Villa El Tesoro en la Araucanía
Calle «El Riel»

La falta de alcantarillado es un problema constante, pues casi anualmente deben pagar por la limpieza de fosas. No tienen señal de teléfono y para llamar deben buscar algún lugar en altura para tener buena comunicación.

Los niños van a la Escuela de Capricho y Galvarino y los más grandes a los liceos de Traiguén o Victoria, buscando siempre alguno que les ofrezca licenciarlos con alguna profesión.

Manifiesta además que hay trabajo en los fundos de los alrededores, lo que les permite mantenerse activos y aportar en forma positiva a sus hogares.

Problemas de Villa El Tesoro

Uno de los problemas mayores es que no tienen locomoción. Se encuentran a 10 kms. de Galvarino y a unos 20 de Traiguén.

 Uno de los vecinos de mayor edad es don Juan Matamala Osses, casado con la señora Marta Solar, quien también nos recibió amablemente en su casa y nos contó parte de su vida. Nació en 1945 y nos habla del fundo Chufquén que tenía más de 10.000 Ha., y era de propiedad de don Federico Varela, el que luego pasó a manos de la sociedad Widmer, Tarpelle y Saenz, quienes fueron los creadores del canal Chufquén, construido a golpe de pala y picota por un lapso de 5 a 6 años, con un largo de más de setenta kilómetros, lo que permitió regar varios fundos del sector.

En los años ’50 el fundo Tarpelle trabajaba con 500 a 600 obreros y los empleados tenían teléfono para comunicarse con el patrón.

Don Juan Matamala y la Sra. Marta Solar

El año 1955 su familia emigró a Lautaro y luego regresó de nuevo al fundo el año 1974. Desde ese año él vivió en el sector y cuando se creó el proyecto de la villa, estuvo presente para vivir en el lugar.

De paso por las bodegas que fueran del fundo Chufquén, nos enteramos de un nuevo proyecto de APR, el que seguramente incluirá a la Villa El Tesoro, para mejorar el sistema y dar un mayor abastecimiento a estos habitantes que hacen patria en un lugar un tanto apartado de la realidad pueblerina que se respira en Traiguén, de donde depende o de Galvarino, el lugar más cercano.   

Héctor Alarcón Carrasco

Escritor e investigador. Especialista en Historia Aeronáutica y Ferroviaria. Autor de diversos libros.

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