Nguillatun en Comunidad Antonio Quintrileo

Lucia Huaiquipan  y el concejal Ricardo Jaramillo

En las últimas horas del sábado la comunidad Antonio Quintrileo, ubicada en el sector Coihueco de Lautaro, dio por iniciado un Nguillatun en agradecimiento a las últimas cosechas y teniendo muy en mente los fervientes deseos de que se inicien pronto las actividades para dotar de agua potable rural a ese lugar, que será anexado para estos fines a la planta Guallepenco cuyas instalaciones se ubican en la cercana Comunidad de Pichunlao.

Los actos en que estuvo presente el Concejal lautarino Ricardo Jaramillo, se iniciaron con la llegada al lugar de la machi venida especialmente del sector de Galvarino, ya que las comunidades de ese sector no cuentan con tan importante personaje para el desenvolvimiento de sus rituales.

Una vez recibida la machi se efectuó una rogativa en la cancha de la comunidad, donde se les entregó un espacio para estos fines. Allí se instalaron las ramadas y los fogones para cocer los alimentos. El ritual se prolongó hasta la madrugada y ya antes del mediodía se hizo una nueva ceremonia a cargo de la machi, esta vez acompañada de tres bailarines de la comunidad, quienes desarrollaron el ritual llamado ñancan, es decir bailar acompañando a la machi.

Una vez desayunados los concurrentes, tuvo lugar un disputado partido de palín, en que hubo pocas rayas debido a la pericia de los contendores que no dejaron llegar el fungul (pelota) hasta el sector en que se convierten las rayas o puntos (tripal).

Terminado el encuentro los contendores se abrazaron fraternalmente, ya que su actuación estaba ligada al  ceremonial del nguillatun.

A continuación se sirvió el almuerzo en que la gente de casa, de acuerdo a la tradición, atendió a los visitantes de la Comunidad Terán, sirviéndoles cazuela, asado y vino o muday. En esta ocasión no se pudo consumir carne de caballo, por lo escaso de estos animales y lo caro que resulta adquirir un ejemplar.

Esta, en general es una demostración del espíritu comunitario del pueblo mapuche, que comparte primero sus alimentos con sus invitados y luego también lo hace entre los mismos miembros de la comunidad.

En estas ocasiones se pueden ver algunos platos antiguos como lo son el asado con mote y merkén, acompañado de una buena caña de muday.

Posteriormente mocetones de las comunidades Terán y Quintrileo efectuaron sesiones de choique purrun (baile sagrado mapuche que imita el baile del avestruz), donde ambos grupos intentaron entregar a los presentes lo mejor de sus expresiones sobre esta antigua tradición mapuche.

 

Héctor Alarcón Carrasco

Escritor e investigador. Especialista en Historia Aeronáutica y Ferroviaria. Autor de diversos libros.

Ver todas las entradas de Héctor Alarcón Carrasco →