Lidia Cristina Lacava

Nació en Quilmes, Buenos Aires, Argentina. Es profesora de Filosofía, egresada de la Universidad de Buenos Aires.

Es ampliamente conocida en el ambiente literario de su país, con una trayectoria definida no sólo en la literatura – poesía y cuento-, sino que con mucha propiedad ha podido expresar con el pincel  el sentir de su alma de poeta. Además es una excelente cantautora en cuyas letras ha volcado su fervor literario, habiendo incursionado también en la investigación de la música folclórica en la lengua de los pueblos originarios.

Es creadora de un método para la enseñanza de la plástica para ciegos, cuya difusión y exposición fue auspiciada por la Universidad del Comahue –Neuquén-Argentina-.

Su contacto con muchos chilenos residentes en Neuquén pertenecientes al ambiente literario-musical de la ciudad, le llevaron a integrarse a la Asociación Cultural Argentina-Chilena del Neuquén, donde por sus cualidades artísticas, sus miembros la han integrado a la directiva de la Asociación.

Además en diversos viajes a Chile ha participado en actividades literarias como el Encuentro de Poetas de la Montaña, de Curacautín, Encuentro de Música de raíz Folclórica, Lautaro-Neuquén, además de haber publicado su libro “Poesía a dos manos”, en conjunto con el poeta chileno de Casa de Lata Orlando Pacheco Acuña.

Publicaciones:

“Voces a mano” Antología  1984 (en colaboración)

“Iniciación” Prosa poética l985

“Verbo supremo” Prosa poética 1988

“A cielo abierto” Cuentos 1999

“De este y otros mundos”  2010 (relatos con extraterrestres en la Patagonia)

“Poesíaa dos manos” Poesía  2011 (en colaboración con el poeta chileno Orlando Pacheco Acuña)

 

Distinciones:

 

Primer Premio narrativa 1999 Dirección Provincial de Cultura del Neuquén

Tercer Premio poesía 1999 Dirección de Cultura de Neuquén

Segundo Premio narrativa 2003 Dirección de Cultura de Plottier

Primer premio poesía 2005 Dirección de Cultura de Plottier

Segundo Premio poesía Febrero 2012    Loncoche    Chile

 

Lugar en un lugar

 

Este privado lugar de sol, nos pertenece.

Con su frescura nos espera

y nosotros esperamos que sea

Nuestro lugar en el mundo.

 

Alguna vez un sitio como éste

será el hogar ansiado

para que reverdezca una amorosa vida.

Mientras tanto esperamos

el paso de algún tiempo;

el canto de algún sueño;

la fiesta de un encuentro.

 

 

Brumas

 

Habían iniciado el vuelo.

Altos espejos reflejaron el paso.

Los hielos de las cumbres

teñían de fresco hálito

el habitual plumaje blanco.

El norte estaba muy lejos.

El sur semejaba una isla

con espléndido influjo.

Hacia él dirigieron sus alas,

y todos sus sueños

se hicieron de cristal.

 

(De “Poesía a dos manos”)

 

Héctor Alarcón Carrasco

Escritor e investigador. Especialista en Historia Aeronáutica y Ferroviaria. Autor de diversos libros.

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