María Teresa Valdebenito Curilén, poetisa

Marité, como se le llama es una lautarina que no oculta su ancestro mapuche y al contrario, siempre lo hace notar en su

Marité

poesía.

Participa en el Grupo de Amigos de la Biblioteca de Lautaro, donde siempre expone su trabajo poético. Ha expuesto sus poemas en varias partes del país y algunos de ellos han sido publicados en revistas de poesía.

No ha publicado libros. En esta oportunidad nos ha entregado dos poemas para publicar en nuestra revista literaria.

JUNTO AL FOGON

Piel tostada,

cabello azabache,

ojos oscuros,

 delatan mi origen

arraigada a la tierra,

 a la araucanía,

al canelo, al rehue

 al maqui, al viento.

Mis rastros quedaron

en aquella ruca;

mis pies descalzos palparon

el barro, el polvo, el agua

del canal aislado.

Toqué con mis manos

los cerezos, los manzanos

la hierba fresca

los coligües, los sauces

que adornaban el monte

donde cada noche

dormían los espíritus.

Bebí agua de pozo,

junto al fogón,

bajo el techo de paja

comí mote, locro

catuto, tortillas de rescoldo.

Aún huelo a leño verde

espigas, flores silvestres,

y siento tanto orgullo

de ser mapuche,

llevar sangre de lonkos

de toquis y machis;

ser descendiente

de un pueblo guerrero

que no inclinó la cabeza

ante los invasores.

PARQUE NATURAL

Trozo de selva amazónica

encarnada en este suelo mediterráneo,

en este suelo histórico

en mi querido Lautaro.

La cuna de  peces,

de brillantes escamas

es, su puerta de entrada.

El casino y la medialuna

reviven cada año, la fiesta huasa.

Sopla suavemente el aire

moviendo millones de hojas;

ligera ropa de árboles

donde anidan y cantan las aves.

Manta tejida por divinas manos,

parque natural, que recibe

a tantos enamorados;

que acoge a los turistas

cuando lo visitan cada verano.

Las familias y los amigos

 llegan muchas veces

a conversar, a recrearse;

a compartir un asado al palo;

y a contemplar el grato paisaje.

Los árboles se  reflejan,

en las plateadas lagunas,

el pasto verde relaja la mirada

y se puede sentir, paz en el alma.

Parque natural Isabel Riquelme,

con bosque de pinos, agua de vertiente

cerca del río Cautín, a pasos del puente

 sigue siendo, un atractivo turístico;

paraje visitado por mucha gente.

Héctor Alarcón Carrasco

Escritor e investigador. Especialista en Historia Aeronáutica y Ferroviaria. Autor de diversos libros.

Ver todas las entradas de Héctor Alarcón Carrasco →