Orlando Pacheco Acuña, poeta (1954)

Orlando Pacheco

Nació en la localidad fronteriza de “Casa de Lata”, comuna de Curarrehue, Araucanía, lugar de bosques, de copihues, de grandes y añosos robles, junto a los cuales vivió su niñez; estudió Arte y periodismo. Ha vivido en Argentina, Brasil y Uruguay, donde tuvo cordiales relaciones con grupos de arte y poesía.

Su obra poética está distribuida en antologías, y en su calidad de grabador sus obras se han presentado en más de 200 catálogos de arte.

Su poesía tiene un eco de recuerdos, de paisaje, de pájaros, de lluvias y de su aldea Casa de Lata, enclaustrada a los pies de la cordillera de los Andes, así en un camino interminable se va distribuyendo en hojas, en zines, en reuniones de poesía donde el arte también es un invitado esencial.

En esta ocasión presentaremos dos de sus poemas.

Una tarde mayo (De: “Mesa para diez”, imp. Servicom, Temuco 2009)

¡Qué tarde!

Vienes llegando

Cada vez

Más temprano.

Refúgiate en

El seco parrón

La uva chinche

Sigue de luto.

El agua

Busca su destino.

Todavía está la silla

Que perdió

La paja.

La tabla

del cajón

manzanero

la recuperó.

Siguen tus

pasos

tan fuerte

la pisada

está marcado

tu pie

en el concreto.

Busco tu

figura

pero el patio

no me

entrega su secreto.

La ligustrina

está triste

no quiere vivir

¿Qué pasa?

El agua

busca su retiro.

Camina de nuevo

para seguir…

tu paso.

Fijar frágil (De: “Poesía a dos manos”, Ed. Rubén Sada, Argentina, 2011.)

La lluvia ácida

Anegó las verduras.

En el espejo del agua

Los cisnes se peinan.

Las bombas

Queman los cuadros.

Más madera negra.

Los gatos se afeitan

Y llegan las visitas

No invitadas.

Algunos buscan

El cielo

Teniendo algodón

En la tierra.

Héctor Alarcón Carrasco

Escritor e investigador. Especialista en Historia Aeronáutica y Ferroviaria. Autor de diversos libros.

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