Jorge Teillier, a Quince Años de la Partida del Poeta

Todo pueblo tiene un ritmo, y el ritmo de Lautaro, mi pueblo natal, es el que le dan los ríos y los trenes. Sí, Lautaro es en verdad un pueblo de ríos, de trenes, de campanas…
(Lautaro: éste es mi pueblo, en Revista en Viaje N° 430, agosto 1969)

Así se refería sobre su pueblo el poeta en un lejano año de 1969, porque Jorge Teillier era un vate profundamente localista, no existía un mundo más cotidiano y excelso que sus calles, las cantinas, el barrio Guacolda, las chicherías, las calles largas como el tren viajero de todas las noches, de todas las amanecidas y no había mujeres más bellas que las lautarinas, así lucieran modernos peinados u ostentosos trarilonco sobre sus sienes.

Era un poeta nacido para su pueblo, pero como el sol sale todos los días, Jorge también salió un día hacia el norte en un viaje sin regreso. Un 22 de abril ese viaje se prolongó hacia los grandes horizontes, hacia todas las eternidades, por la calle más larga de todas…

Fue por ello que el Grupo de Amigos de la Biblioteca Pública Municipal de Lautaro, efectuó un viaje hasta su tumba en la ciudad de La Ligua, donde se instaló un Monolito recordatorio y donde los poetas que viajaron hasta el lugar leyeron algunos de sus poemas.

Al día siguiente la delegación se desplazó hasta el Cementerio de Villa Alemana, lugar donde descansan los restos de los escritores Lautarinos Luís Bustamante Guarachi y Magdiel Gutiérrez, donde también recordaron a estos poetas que ya tienen su lugar en la poesía local.

Héctor Alarcón Carrasco

Escritor e investigador. Especialista en Historia Aeronáutica y Ferroviaria. Autor de diversos libros.

Ver todas las entradas de Héctor Alarcón Carrasco →